Últimamente he leído comentarios de varias personas que dicen que no saben si hacen bien en hablarles inglés a sus hijos, ya que dudan sobre si les podrán confundir o perjudicar de alguna manera.

Algunos de los motivos por lo que se suelen tener dudas son los siguientes:

  • Que el nivel de inglés del progenitor que va a hablar inglés con su hijo no sea “suficientemente bueno”.
  • Que el niño pueda confundirse y mezclar los 2 (o más) idiomas en los que se le hable, sin llegar a dominar ninguno.
  • Que el niño parezca confundido o que no parezca entendernos cuando le hablamos inglés, porque contesta en otro idioma.
  • Que en situaciones concretas (como por ejemplo cuando hay que regañarles) nos falte el vocabulario para comunicarnos con ellos, por lo que tengamos que acabar hablándoles en nuestro idioma nativo.
  • Que alguien que conocemos nos desanime porque no haya aprendido inglés, a pesar de haber visto siempre la tele o los dibujos en inglés.

Seguramente a muchos de nosotros nos hayan venido algunas (o todas) estas dudas a la cabeza alguna vez, y más aún si la gente de nuestro entorno no entiende lo que estamos haciendo y nos hace dudar todavía más (por suerte, he de decir que este no es mi caso).

Lo que puedo decir en relación a los puntos anteriores es lo siguiente: sobre el tema de no tener un inglés “suficientemente bueno”, yo creo que no es tan importante, ya que, un idioma siempre se sigue aprendiendo y cuando uno le enseña a su hijo, sigue haciéndolo constantemente a la vez que enseña. En mi caso, por ejemplo, como ya he comentado alguna vez, a pesar de haber estudiado Traducción e Interpretación, a veces me he visto en la situación de no saber cómo se decía en inglés alguna palabra o expresión que hasta entonces no había necesitado nunca, como por ejemplo “chupete” (pacifier/dummy) o “pañales” (diapers/nappies).

Sobre el tema de si podemos o no “confundir” al niño al enseñarle inglés, pienso que eso no ocurre. Como también he dicho alguna vez, para mí un ejemplo claro de que esto no pasa está en lugares como el que yo vivo, donde se hablan 2 lenguas a la vez desde la cuna. Aquí, se enseña el castellano y el catalán en la escuela de forma simultánea y, excepto en casos puntuales y muy concretos, no hay ningún problema en el aprendizaje. Al contrario, yo pienso que cuantos más idiomas, más riqueza se adquiere. Sí que es cierto que, sobre todo al principio de enseñarles inglés a nuestros hijos, cuando son más pequeñitos, pueden mezclar los idiomas (mi hijo, ahora que todavía dice poco a sus 21 meses, lo hace, ya que algunas cosas las dice en inglés y otras en castellano), pero eso también es normal. Poco a poco irá distinguiendo con quién y en qué situación hablar cada idioma.

Respecto al tema de que nuestros hijos no parezcan entendernos cuando les hablamos en inglés (por el hecho de que nos contesten en otro idioma), seguramente es porque no se encuentren cómodos. Yo imagino que eso también es normal cuando están rodeados de otros niños y de gente que habla en otro idioma. Supongo que querrán adaptarse al máximo al entorno en el que están. Personalmente, todavía no he pasado por esta fase (aunque he de reconocer que me da un poco de miedo saber afrontarla cuando llegue), pero quiero pensar que será una fase más y que será normal que eso pase a veces, pero no por ello le dejaré de hablar en inglés.

En relación a que a veces nos falte vocabulario y expresiones en inglés en situaciones concretas como la que comentaba de tener que regañarles, es normal que a veces nos “estresemos” un poco, ya que, igual que con el ejemplo que he puesto antes de cómo decir en inglés las palabras “chupete” o “pañal”, en situaciones como ésta nos faltan recursos. Pero este es un ejemplo más de algo que en principio no sabemos, pero que tenemos que ir aprendiendo para poder enseñar.

Por último, sobre el tema de las personas que nos puedan desanimar diciendo cosas como “no le enseñes inglés a tu hijo, si total, yo de pequeño vi los dibujos siempre en inglés y ahora no hablo el idioma”, he de decir que, en el caso concreto de ver la tele o los dibujos en inglés, en sí no funciona para aprender el idioma si es lo único que se hace, ya que sólo es un refuerzo más.

En resumen, lo que yo creo es que si uno le habla inglés a su hijo, éste no tendrá nada que perder, al contrario. Y, desde luego, no se confundirá ni le estaremos perjudicando (como decía antes, nos podemos fijar en el ejemplo de las zonas o países donde se habla más de un idioma a la vez sin ningún problema). Puede que al principio mezcle palabras e idiomas, pero poco a poco los irá distinguiendo y lo que le estaremos aportando serán todo ventajas, sin ninguna duda.

Por todo eso, os animo (y así de paso me animo a mí también, jeje) a seguir con esta andadura de hablarles y enseñarles inglés a vuestros hijos.

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