Hoy comparto la segunda parte de la entrevista con Mariana Lombardo, Directora del Departamento de Logopedia de SINEWS. Para ver la primera parte, podéis ir aquí.

De nuevo, quiero agradecerle desde aquí a Mariana por compartir con los padres que estamos criando hijos bilingües o multilingües su opinión y amplios conocimientos sobre este tema.

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¿Cuántas horas considera que tiene que estar expuesto un niño a un idioma para aprenderlo a nivel bilingüe?

Si consultamos la bibliografía al respecto, veremos que lo recomendado es el 20% del tiempo que el niño pasa despierto. Esto implica que hagamos tediosos cálculos matemáticos que, indudablemente, nos hacen perder el tiempo.

Lo mejor es tener en cuenta la calidad del tiempo. Vale mucho más una hora diaria de juegos, canciones, achuchones y risas en la segunda lengua que cinco que incluyen enfado.

Recordemos que adquirir un lenguaje es ante todo interactuar, comunicar y transmitir.

¿Cuáles son las ventajas y los inconvenientes de educar a un hijo en varios idiomas a la vez?

Creo que hay muchas más ventajas que inconvenientes. Es más, creo que las ventajas son duraderas mientras que los inconvenientes pueden llegar a ser temporales.

Para mí, la mayor ventaja de ser multilingüe es la flexibilidad y apertura mental. Y eso dura para toda la vida y sirve en todos los aspectos y situaciones.

Las desventajas: el esfuerzo (tanto de padres como de los propios niños), el gasto económico que puede implicar y la desilusión que muchas veces nos llevamos porque después de tanto esfuerzo, nuestros hijos nos responden en español.

Si unos padres están decididos a hablarles a sus hijos en varios idiomas, ¿cuándo es el mejor momento para empezar a introducir el idioma?

Las lenguas se pueden introducir en cualquier momento. Y aquí me gustaría destruir un mito que esta bastante extendido y que reza que “para ser bilingüe tienes que haber crecido con ambas lenguas a la vez”. No señores. Se puede ser igual de bilingüe aprendiendo un idioma de mayor.

Claro que (y aquí posiblemente radique la respuesta a “cuál es el mejor momento para introducir un idioma”), cuanto antes se introduzca la segunda (o tercera) lengua, más natural y sencillo será adquirirla/aprenderla.

¿Cree que es acertado que ciertas personas, incluyendo algunos expertos, recomienden a los padres de niños multilingües con falta de atención que dejen de hablarles en el segundo idioma?

Es bastante complicado responder a esta pregunta de manera general ya que, si bien siempre cada caso es especial, en cuanto hay una problemática es muy necesario evaluar la situación particular. Por ejemplo, pongamos a M y A, con la misma edad, que tienen un trastorno del lenguaje y crecen en ambientes bilingües. A ambos se les hace cuesta arriba la habilitación lingüística en ambos idiomas.

Resulta que M proviene de una familia angloparlante, vive en Madrid y acude a un colegio británico. Si le digo a la familia que suprima el español, M se queda sin prácticamente amigos ya que, si bien el colegio al que acude es británico, la lengua vehicular entre los niños es el español. Además, si en el verano quiere jugar con los niños de su urbanización, tampoco podrá porque no sabrá comunicarse con ellos. Entonces le sugiero a la familia que suprima el inglés (total, los padres algo saben de español). La interacción de la familia con M será menor (lo cual tampoco contribuye a estimular su lenguaje), además no se sentirán cómodos y, desde luego, no podrán transmitir sentimientos de la misma manera que lo harían en su lengua materna. Y aún más, M no podrá interactuar con sus abuelos, primos ni tíos cada vez que vaya a visitarlos.

Ahora vamos al caso de A, que es de familia hispanoparlante, vive en Madrid y acude a un colegio británico. A está empezando a rechazar el colegio porque, no solo se entera de la mitad (como es muy listo, puede deducir la otra mitad con algo de esfuerzo), sino que también debe aprender el lenguaje escrito y va a ser evaluado en la segunda lengua. A largo plazo, esta situación puede ser muy frustrante para A. Entonces, posiblemente, sí recomiende a la familia cambiar a A a un colegio hispanoparlante e introducir el segundo idioma de manera formal más adelante. Mientras, ahora, pueden mantener la segunda lengua de manera relajada para que A disfrute y aprenda con ella.

¿Cree que se puede confundir a los bebés al hablarles en más de un idioma a la vez?

No. Los niños están preparados para escuchar y adquirir todas las lenguas del mundo. Claro que luego comienzan a desarrollar aquella que pertenece a su entorno.

Creo que la pregunta que habría que hacerse es netamente práctica: ¿realmente van a necesitar mis hijos este idioma? Si no hay una necesidad real de uso, el proyecto se hace muy cuesta arriba. Y con necesidad de uso no me refiero a que el idioma sea o no “popular”, sino a contacto con familia o más personas que hablen ese idioma, posibilidad de movilidad…

¿Qué método cree que es mejor para enseñarles otros idiomas a nuestros hijos? ¿Qué recursos de enseñanza o actividades adicionales recomienda?

El mejor método, por ser natural, divertido y científicamente probado a través de los años, es interactuar con nuestros hijos. Sentarnos a jugar con ellos, mirar cuentos, ver películas y comentarlas, ensuciarnos de arena en la playa o de barro en el campo, cantar, hacer cosas amorfas con la plastilina e inventarnos que es un amigo del espacio…HABLAR Y ESCUCHAR y luego volver a  HABLAR Y ESCUCHAR otra vez. Cuantas más situaciones les brindemos, más rico será su lenguaje.

Así aprenden los niños, y puedo asegurar que los adultos también.

Siguiendo con el tema de los niños multilingües, ¿cree que deben aprender a leer y escribir los 2 (o más) idiomas a la vez? ¿por qué?

Esa sería la situación ideal. Por eso siempre recomiendo no leer libros en español cuando están escritos en inglés, por ejemplo (ni aunque su hijo tenga meses). Pero otra vez es preciso hacer una aclaración (o tal vez dos):

  1. En casa no podemos enseñar de manera formal la lecto-escritura. Para eso están aquellos que saben cómo hacerlo. En casa introducimos el lenguaje escrito de manera divertida y mostrando que lo necesitamos en el día a día.
  2. Si existe alguna problemática, es preciso evaluar la situación y poner en la balanza ventajas y desventajas de todas las lenguas a las que está expuesto el niño.

Si nuestro hijo no quiere hablar con nosotros en el idioma en que le hablamos, a pesar de entenderlo perfectamente, ¿qué debemos hacer?

Ante todo NO forzarle. Como dije anteriormente en otra pregunta, todo se basa en la necesidad de uso. Si nuestros hijos no lo ven necesario, difícilmente lo hagan (sobre todo si se sienten más cómodos en la otra lengua).

Podemos dejarle ver lo contentos que nos hace que nos hablen en la lengua minoritaria (y dependiendo las edades hay varias formas de hacerlo).

Pongo un ejemplo personal: mi hija tiene 4 años y, si bien no interactuamos en la vida cotidiana con ella en inglés ni en chino, sí que yo suelo jugar o leer cuentos en inglés y mi marido en chino. Y cada vez que tenemos la oportunidad, interactuamos con más gente que hable esos idiomas. Nuestra hija comprende, pero, hasta hace bien poco, no lo hablaba con nosotros (ni con otras personas), tan solo con sus muñecos mientras jugaba. Un día, cuando vino a la cocina le mencioné que me encantó lo que le había dicho a su muñeca (sin hacer alusión a si lo había dicho bien o mal, lingüísticamente hablando), entonces me miró, como extrañada, pero luego me explicó por qué había dicho eso. A partir de allí, es ella quien me pide que “hablemos” cada día un ratito en inglés. Y así me cuenta cosas del cole, yo le cuento cosas del trabajo, me cuenta lo que va a hacer en la piscina o pregunta lo que hay de cenar.

Muchas veces lo importante es hacerles ver que estamos centrados en el contenido del mensaje. Y así, cuando dejamos de darle importancia a la forma, todo surge de manera natural.


Espero que esta entrevista haya servido para aclarar algunas de las dudas que solemos tener los padres que criamos hijos multilingües. 

*Imagen tomada de aquí

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