“¿Qué puedes hacer para mejorar el nivel de inglés de tus hijos y de paso el tuyo? ¿Has querido algún vez enseñarles y no has sabido por dónde empezar? Si no sabes cómo se dice “vamos a poner la mesa” o “hazme cosquillas”, y para ti BlackBerry es un tipo de teléfono en lugar de un tipo de fruta (mora), no has aprendido de forma natural”. Así empieza la reseña de la contraportada del libro Quieromilk: aprende inglés jugando con tus hijos, de Raúl J. García, un padre de Sevilla (España) que habla en inglés con sus hijos. Raúl ha sido, entre otras cosas,  vendedor de discos, auditor, analista de inversiones y profesor universitario. Es también autor del blog http://www.quieromilk.com, que empezó tras decidir hablar en inglés con sus hijos.

La verdad que desde el primer momento en que leí el título de este libro ya me llamó la atención. Y más aún cuando vi que se trataba de un libro escrito por un padre no nativo como yo, que había decidido hablar en inglés con sus hijos, que además son mayores que el mío.

Quieromilk es un libro de temas muy variados, ya que Rául cuenta anécdotas familiares del día a día con el inglés a la vez que escribe trabalenguas (tongue-twisters), adivinanzas (riddles), cuentos y onomatopeyas ilustradas por él y sus hijos o menciona frases célebres y frases de mamás, canciones infantiles, ejercicios y juegos, modismos (idioms), false friends y otros recursos para aprender y mejorar nuestro inglés familiar, siempre presentándolo con un toque de humor y originalidad.

En este libro he encontrado muchas cosas útiles como, por ejemplo, la lista de 10 recomendaciones que hace Raúl sobre series que pueden ver los niños en inglés en la tele o qué tipo de errores ha cometido él al querer que sus hijos aprendan inglés. También hay recomendaciones sobre bastantes canciones infantiles y no infantiles para aprender y practicar inglés con nuestros hijos, sobre libros para niños o sobre páginas webs útiles donde encontrar recursos (como por ejemplo alguna página de cuentos con audio nativo), consejos para aprender inglés y, sobre todo, muchas expresiones útiles en este idioma.

En este libro Raúl también escribe cosas muy divertidas, como por ejemplo adivinanzas (riddles) como éstas: “what do you call an old snowman?->water” o “which word in the dictionary is spelled incorrectly?->incorrectly“. Una parte que me ha gustado especialmente y me ha resultado muy graciosa ha sido la de las típicas “frases de mamá”, esas frases que habremos oído decir a nuestras madres mil veces y que parece ser que son internacionales 🙂 Por ejemplo, “voy a contar hasta tres” (I’m going to count to three) o “¡no hables con la boca llena!” (don’t talk with your mouth full!”). También hay listas con algunos de los refranes favoritos del autor, como you scratch my back, I’ll scratch yours (“hoy por mí, mañana por ti”) o the early bird catches the worm (“a quien madruga, Dios le ayuda”).

La verdad es que es un libro que me ha gustado mucho y me ha resultado ameno y muy útil. Desde aquí le quiero dar las gracias a Raúl por la copia (con dedicatoria y todo) que me envió 🙂 Lo que tengo claro es que tendré que volverlo a leer para no pasar por alto ninguno de los recursos que Raúl va mencionando entre tantas historias y anécdotas.

Como anécdota personal contaré que ahora mi hijo por las mañanas casi siempre nos pide leche diciendo: “quiero milk!” y entonces me acuerdo de este libro 🙂

¿Vosotros lo habéis leído? ¿qué os ha parecido? Si estáis educando a vuestros hijos en inglés y todavía no lo tenéis, os recomiendo que lo compréis. Lo podéis adquirir aquí.

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