Este mes de agosto hemos hecho un parón vacacional en el que hemos disfrutado mucho y en el que, entre otras cosas, hemos estado visitando el sur de España, donde he tenido el placer de conocer en persona a Álex de crecereningles durante nuestra estancia en Sevilla, donde aprovechamos para hablar sobre nuestros proyectos y donde nuestros hijos también se divirtieron jugando en el parque de María Luisa. Álex, muchas gracias por dedicarnos un ratito para enseñarnos parte de tu ciudad, que nos ha encantado 🙂

Otra de las cosas de las que hemos disfrutado este mes ha sido del tercer cumpleaños del peque (¡ya no tan peque!), por lo que había pensado en hacer una pequeña reflexión, entre otras cosas (y para no perder la costumbre, jeje), sobre los avances que ha hecho con el inglés hasta ahora. De forma resumida, puedo decir que estoy muy contenta y gratamente sorprendida con todo lo que hemos aprendido hasta el día de hoy. Cuando empezamos con esta aventura cuando mi hijo nació, sinceramente no sabía si esto funcionaría, sobre todo teniendo en cuenta que yo no soy nativa de inglés, que vivimos en Barcelona (donde además ya se hablan dos lenguas de forma simultánea), que él ha ido a la guardería desde pequeñito y que ni ahí ni en el colegio donde irá el próximo curso (por cierto, es verdad eso de que el tiempo pasa muy rápido…) les hablan en inglés. Pero esta experiencia ha superado con creces todas mis expectativas. A día de hoy, mi hijo ya construye frases relativamente largas (“I wanna clean the police motorcycle”, “I want to take this off“), utiliza verbos irregulares en pasado con normalidad (“I found it!“), conoce varios phrasal verbs como put on, take off o clean up, suele saber ordenar de forma instintiva los adjetivos delante de un nombre (look! it’s a big red car!) y, aunque esto es lo menos importante, tiene muy buen acento (sobre todo, gracias a la influencia de algunos dibujos animados que le gustan y que siempre ve en inglés). Además de todo esto, como le gusta mucho la música, también ha aprendido un montón de canciones infantiles en inglés y prácticamente cada día canta alguna de sus favoritas (The wheels on the bus, Old MacDonald had a farm, The finger family, Head shoulders knees and toes, Five little monkeys jumping on the bed…). Algo que me ha llamado la atención también es que, siendo tan pequeño,  ya nos ha corregido en alguna ocasión a su padre o a mí por la pronunciación (por decirle motorcycle marcando la “t”, más “a la británica” en vez de “a la americana”, como lo suele decir él) o por confundirnos de palabra (dijimos que había una “sheep“, cuando realmente se trataba de una “goat“). Espero que no nos tenga que corregir muy a menudo 😉

Algo que también ocurre y que en un principio me preocupaba es que a veces mezcla los 3 idiomas (castellano, catalán e inglés) en una misma frase o que incluso se inventa palabras como resultado de la combinación de palabras en dos idiomas, pero al hablar con otros padres he podido ver que es algo normal y que suele pasar (donde vivimos, por ejemplo, los niños de su edad a veces mezclan en una misma frase palabras en castellano y catalán con total normalidad). Entonces, ha pasado de ser algo preocupante a algo divertido, sobre todo cuando se inventa palabras como por ejemplo “sockines” (esta es mi favorita y surge de la combinación de “socks” y “calcetines”, jaja). Pero respecto a este punto, me gustaría hablar en otro post a parte, mencionando algunas de las palabras y frases que dice mi hijo mezclando los distintos idiomas. Por cierto, si tú también eres un padre o madre que estás criando bilingüe o multilingüe en inglés a tus hijos y ellos también dicen palabras o frases en las que mezclan distintos idiomas y te gustaría que lo mencione en el post, ponte en contacto conmigo aquí indicándome de qué se trata, la edad de tu hijo y de qué país sois.

Otra cosa súper positiva que también puedo destacar es que durante estos 3 años todos hemos estado aprendiendo en casa. Hasta su padre se ha animado a hablarle en inglés en ocasiones, cada vez más, y a veces nos pregunta que qué hemos dicho o que cómo se dice esto o aquello. Y aunque en casa mi hijo casi siempre me habla en inglés, también he de decir respecto a este punto que parece que con el paso de los meses, él cada vez va siendo más consciente de las cosas y personas que le rodean, de manera que cuando estamos en algún sitio público donde hay gente (sobre todo, niños), parece que le cuesta más hablar en inglés. A veces lo habla igualmente, pero cuando ve que los demás niños están pendientes de lo que decimos o quieren que repitamos lo que hemos dicho en inglés, entonces me habla en castellano, como para no sentirse diferente al resto. Yo lo entiendo, así que en ese caso, le sigo hablando en castellano. Tampoco quiero que se vea forzado a hablar en inglés si no quiere, prefiero que lo haga de forma natural, aunque la mayor parte del tiempo tenga que ser en casa.

En definitiva, el balance general de estos 3 años es muy positivo y, como he comentado anteriormente, ha superado con creces todas mis expectativas. Estoy muy contenta por todo lo conseguido hasta ahora. Empecé con dudas y con mucha, mucha vergüenza, pero desde luego lo que ha aprendido mi hijo y nosotros con él durante este tiempo no tiene precio.

Si en casa os estáis planteando hablarle a vuestros hijos en inglés, os animo a hacerlo totalmente. A pesar de las dudas iniciales, de que no seáis nativos, de vuestro acento, de los miedos, de la vergüenza que podáis sentir, de los comentarios negativos de la gente…os aseguro que vale la pena. Quizá os sintáis un poco “frikis” haciéndolo, pero le estaréis aportando algo muy valioso a vuestro hijo mientras disfrutáis juntos sin que apenas se dé cuenta.

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